Toda dificultad es una oportunidad de liberación del propio karma.
Nos purifica y al mismo tiempo nos eleva.
Cada desengaño no hace otra cosa que llevarnos hacia la verdadera senda.
Toda experiencia de vida tiene un propósito y nada pierde su conexión con lo Divino.
Sólo es necesario aquietar el ánimo y darse un tiempo para comprender.
Ver simplemente el suceso, el hecho, sin definirlo ni clasificarlo.
Descubrir de una manera serena, donde esta el error, donde hay que hacer un ajuste.
La vida se compone de opuestos que se suceden continuamente.
Mientras pensemos que todo debiera ser de "tal forma" limitaremos la vida a una parcialidad, cuando la clave está en empezar a percibir la vida, la propia existencia como una Totalidad.
Somos Uno con el Universo, somos Uno con el planeta, somos Uno con los demás, somos Uno con los animales, los árboles, las montañas, los mares y la célula.
Somos parte del Todo.
En la comprensión aunque sea momentánea de esta verdad esotérica, hay un contento sin opuestos que vence al dolor.
Puentes de Pensamiento
miércoles, 8 de abril de 2015
martes, 9 de septiembre de 2014
CONSEJOS de Gurdjieff a su hija
82 sabios consejos de Gurdjieff a su hija para transitar por el camino de la Vida
- Fija tu atención en ti mismo, sé consciente en cada instante de lo que piensas, sientes, deseas y haces.
- Termina siempre lo que comenzaste.
- Haz lo que estás haciendo lo mejor posible.
- No te encadenes a nada que a la larga te destruya.
- Desarrolla tu generosidad sin testigos.
- Trata a cada persona como si fuera un pariente cercano.
- Ordena lo que has desordenado.
- Aprende a recibir, agradece cada don.
- Cesa de autodefinirte.
- No mientas ni robes, si lo haces te mientes y te robas a ti mismo.
- Ayuda a tu prójimo sin hacerlo dependiente.
- No desees ser imitado.
- Haz planes de trabajo y cúmplelos.
- No ocupes demasiado espacio.
- No hagas ruidos ni gestos innecesarios.
- Si no la tienes, imita la fe.
- No te dejes impresionar por personalidades fuertes.
- No te apropies de nada ni de nadie.
- Reparte equitativamente.
- No seduzcas.
- Come y duerme lo estrictamente necesario.
- No hables de tus problemas personales.
- No emitas juicios ni críticas cuando desconozcas la mayor parte de los hechos.
- No establezcas amistades inútiles.
- No sigas modas.
- No te vendas.
- Respeta los contratos que has firmado.
- Sé puntual.
- No envidies los bienes o los éxitos del prójimo.
- Habla sólo lo necesario.
- No pienses en los beneficios que te va a procurar tu obra.
- Nunca amenaces.
- Realiza tus promesas.
- En una discusión ponte en el lugar del otro.
- Admite que alguien te supere.
- No elimines, sino transforma.
- Vence tus miedos, cada uno de ellos es un deseo que se camufla.
- Ayuda al otro a ayudarse a sí mismo.
- Vence tus antipatías y acércate a las personas que deseas rechazar.
- No actúes por reacción a lo que digan bueno o malo de ti.
- Transforma tu orgullo en dignidad.
- Transforma tu cólera en creatividad.
- Transforma tu avaricia en respeto por la belleza.
- Transforma tu envidia en admiración por los valores del otro.
- Transforma tu odio en caridad.
- No te alabes ni te insultes.
- Trata lo que no te pertenece como si te perteneciera.
- No te quejes.
- Desarrolla tu imaginación.
- No des órdenes sólo por el placer de ser obedecido.
- Paga los servicios que te dan.
- No hagas propaganda de tus obras o ideas.
- No trates de despertar en los otros emociones hacia ti como piedad, admiración, simpatía, complicidad.
- No trates de distinguirte por tu apariencia.
- Nunca contradigas, sólo calla.
- No contraigas deudas, adquiere y paga en seguida.
- Si ofendes a alguien, pídele perdón.
- Si lo has ofendido públicamente, excúsate en público.
- Si te das cuenta de que has dicho algo erróneo, no insistas por orgullo en ese error y desiste de inmediato de tus propósitos.
- No defiendas tus ideas antiguas sólo por el hecho de que fuiste tú quien las enunció.
- No conserves objetos inútiles.
- No te adornes con ideas ajenas.
- No te fotografíes junto a personajes famosos.
- No rindas cuentas a nadie, sé tu propio juez.
- Nunca te definas por lo que posees.
- Nunca hables de ti sin concederte la posibilidad de cambiar.
- Acepta que nada es tuyo.
- Cuando te pregunten tu opinión sobre algo o alguien, di sólo sus cualidades.
- Cuando te enfermes, en lugar de odiar ese mal considéralo tu maestro.
- No mires con disimulo, mira fijamente.
- No olvides a tus muertos, pero dales un sitio limitado que les impida invadir toda tu vida.
- En el lugar en que habites consagra siempre un sitio a lo sagrado.
- Cuando realices un servicio no resaltes tus esfuerzos.
- Si decides trabajar para los otros, hazlo con placer.
- Si dudas entre hacer y no hacer, arriésgate y haz.
- No trates de ser todo para tu pareja; admite que busque en otros lo que tú no puedes darle.
- Cuando alguien tenga su público, no acudas para contradecirlo y robarle la audiencia.
- Vive de un dinero ganado por ti mismo.
- No te jactes de aventuras amorosas.
- No te vanaglories de tus debilidades.
- Nunca visites a alguien sólo por llenar tu tiempo.
- Obtén para repartir.
viernes, 15 de agosto de 2014
POEMA DE LA PAZ
Todos la tuvieron,
ninguno la apreció,
a todos refrescó la dulce fuente-
¡Ay, cómo suena ahora la palabra paz!
Suena tan lejana y temerosa,
suena tan cargada de lágrimas,
nadie sabe ni conoce el día,
todos lo anhelan llenos de ansia.
Sé bienvenida un día
primera noche de paz,
estrella serena cuando aparezcas por fin
sobre el humo del fuego de la última batalla.
Hacia ti se dirige
cada noche mi sueño
impaciente, activa esperanza recoge
presintiendo ya el fruto dorado del árbol.
Sé bienvenida un día
cuando de la sangre y la miseria
aparezcas en el cielo de la tierra,
¡Aurora de otro porvenir!
HERMANN HESSE - 1914
ninguno la apreció,
a todos refrescó la dulce fuente-
¡Ay, cómo suena ahora la palabra paz!
Suena tan lejana y temerosa,
suena tan cargada de lágrimas,
nadie sabe ni conoce el día,
todos lo anhelan llenos de ansia.
Sé bienvenida un día
primera noche de paz,
estrella serena cuando aparezcas por fin
sobre el humo del fuego de la última batalla.
Hacia ti se dirige
cada noche mi sueño
impaciente, activa esperanza recoge
presintiendo ya el fruto dorado del árbol.
Sé bienvenida un día
cuando de la sangre y la miseria
aparezcas en el cielo de la tierra,
¡Aurora de otro porvenir!
HERMANN HESSE - 1914
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