miércoles, 8 de abril de 2015

Totalidad

Toda dificultad es una oportunidad de liberación del propio karma.
Nos purifica y al mismo tiempo nos eleva.
Cada desengaño  no hace otra cosa que llevarnos hacia la verdadera senda.

Toda experiencia de vida tiene un propósito y nada pierde su conexión con lo Divino.
Sólo es necesario aquietar el ánimo y darse un tiempo para comprender.
Ver simplemente el suceso, el hecho, sin definirlo ni clasificarlo.

Descubrir de una manera serena, donde esta el error, donde hay que hacer un ajuste.
La vida se compone de opuestos que se suceden continuamente.

Mientras pensemos que todo debiera ser de "tal forma" limitaremos la vida a una parcialidad, cuando la clave está en empezar a percibir la vida, la propia existencia como una Totalidad.

Somos Uno con el Universo, somos Uno con el planeta, somos Uno con los demás, somos Uno con los animales, los árboles, las montañas, los mares y la célula.
Somos parte del Todo.

En la comprensión aunque sea momentánea de esta verdad esotérica, hay un contento sin opuestos que vence al dolor.